lunes, 14 de noviembre de 2016

  • El cierre tipo capuchón


      Como sabemos, en orfebrería son muchos los tipos de cierres que se utilizan para el aseguramiento de colgantes o collares, pulseras, cadenas, etc.



      A sugerencia de mi amiga Carmencita Defendini, he preparado esta sencilla guía para explicar el modo de elaborar cierres artesanales tipo capuchón o de empalme “atornillado”. 
      Preciso aclarar que el procedimiento original incluye la elaboración de una charnela a partir de una lámina de plata, cobre o latón… El que presento aquí, es el modo que yo conseguí para elaborar este tipo de cierre y que me parece práctico, pues me facilita el trabajo.


 Veamos qué se necesita para su confección y cómo se procede a la elaboración.


Materiales:


o   Tubo de cobre de 4.4 mm de diámetro interior.
o   Capilar de cobre de 2.1 – 2.2 mm. de espesor.
o   Hilo de cobre de 1mm. de diámetro.
o   Dos hilos de cobre de 0.80 - 1 mm. de espesor, a los que se les habrá fundido una punta en forma de bolita con el soplete
            o   Soldadura de plata, suave.
o   Flux o fundente.
o   Lámina de cobre de 0,50 mm. de espesor.
o   Líquido decapante (ácido sulfúrico ó ácido clorhídrico en agua, en proporción 1 : 10 )   [ 1 ]

Herramientas:

o    Tijera de cortar metal.
o    Soplete a gas.
o    Ladrillo refractario.
o    Pinzas de soldar.
o    Caladora con sierra delgada.
o    Micro motor y mecha fina  ( 1/16 )
o    Alicate redondo.
o    Limatones o lima fina. ]
o    Lijas de granulación fina.
o    Lana de acero.
o    Envase con agua.
o    Pañitos.



[1] Puede usarse satisfactoriamente como decapado el limpiador de pocetas MAS (en Venezuela), que es una solución de ácido clorhídrico.
   Igual y menos riesgoso: Sal en vinagre (una cucharada en una taza). Es un poco más lento, pero funciona y es seguro.

[2] Puede ser una lima pequeña en buen estado.


 Así  comenzamos:



a)   Tomar dos trozos del hilo de cobre de 1 mm. y teniéndolos aparejados uno al lado del otro, entorcharlos sobre el trozo de capilar de cobre, por el número de vueltas que sean necesarias para cubrirlo por algo más de dos centímetros. Deben quedar muy juntos para asegurar el buen funcionamiento de la pieza. Cortar los extremos sobrantes de los hilos muy cerca del capilar.




b)   Antes de seguir adelante, conviene comprobar que los hilos ya entorchados sobre el capilar, entran sin problemas en el tubo de cobre.



c)   Debe poder separarse fácilmente uno de los hilos, haciéndolo girar en dirección contraria a como se entorchó, de manera que éste pueda soltarse mientras el otro permanece alrededor del capilar.





(En las imágenes, y sólo con el objeto de hacer más gráfica la explicación, se han usado hilos de dos colores diferentes)




d)   En este punto, corresponde soldar el hilo de cobre entorchado al capilar y luego cortar con la sierra, para que quede con una longitud aproximada de 2.2 cm. Con esta piecita trabajaremos más adelante.


e)   Del tubo de cobre, cortar con la sierra dos segmentos: uno de 2cm. y otro de 0.5 – 0.6 cm de largo.




f)  Ahora deberá cerrarse uno de los extremos de cada tubito, soldándoles un pedacito de lámina de 0.50 de espesor.

                                                    

g)   Recortar el sobrante de lámina alrededor de la punta de los tubitos y conformar los bordes con una lima y lija.



h)   Con la mechita y el micro motor, hacer una perforación en el centro de las tapitas recién soldadas a los tubitos.



A cada segmento del cierre que acabamos de preparar, debemos colocarle un eslabón o anillo para conectar el mecanismo a la prenda, así como fijar las partes que conformarán el “tornillo” y la “rosca” del cierre.

Al efecto procedemos de la siguiente manera:


Para el segmento corto:


o    Pasar uno de los hilos de punta en bolita por el hueco que anteriormente se perforó en la tapa del tubito, (desde dentro hacia afuera) fijarlo con un punto de soldadura y allí mismo colocar y soldar el capilar con el hilo entorchado que se describe en el punto c.

o   Con el hilo que quedó sobresaliendo del tubo de cobre y con ayuda del alicate redondo, elaborar el anillo que permitirá conectar el cierre a la prenda.

Para el segmento largo:

o    Soldar en el interior del tubito más largo el hilo entorchado que quedó solo: debe quedar al ras de la boca del tubito.  

o    Con el hilo de punta fundida que nos queda, proceder como en el anterior, es decir, pasarlo por el huequito de la tapa del tubito, desde dentro hacia afuera, y con ayuda del alicate redondo, hacer el anillo o eslabón donde se va a conectar el otro extremo de la prenda con el cierre. 
      A diferencia del elaborado en el tubito corto, éste no va soldado, de modo que pueda girar libremente.

Es importante comprobar con frecuencia que los dos hilos entorchados siguen calzando, y tener pendiente que no se deformen, de modo que el cierre funcione bien.
              
Darle el acabado necesario según se haya determinado.

                                                           ¡Felices resultados!

                                                                                                              Amarilis Astros M.

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